
EL ENTRAMADO: III
La Ciudad Aislada
Rara es la ocasión en la que el camino ofrezca refugio seguro,
y más aún la presencia de ciudades habitadas permanentemente.
Sus habitantes viven asentados, sedentarios,
como una isla urbana en un mar gris de caminos, laberintos y peligros mudos.
Sin embargo, más raro es aún que el caminante,
al ver estas colosales ciudades que rallan las estrellas,
decida quedarse demasiado tiempo en ellas,
pues este siente de inmediato la necesidad de seguir con su camino,
por errático que este fuera.
